NORA
NORA no es una banda: es una habitación con una persona dentro y pocos aparatos encendidos. Una Jazzmaster en un ampli pequeño que rompe pronto, un pedal que se enciende una vez y esa vez significa algo, y una voz muy cerca del micro que pasa de hablar a romperse sin avisar. Lo que no hace falta, no está. Puede no haber batería en medio disco. No se define por género sino por contraste: un tema a 76 y el siguiente a 142, un bajo solo, una respiración, un silencio que dura demasiado, y después todo a la vez. El silencio de NORA no es digital — tiene zumbido de ampli y ruido de silla dentro. Canta en castellano sobre cosas que no se dejan explicar: que alguien necesite arreglarte para poder soportarte, las vidas que no viviste y siguen pesando, desaparecer intentando ser lo que otro quiere. No hay moraleja de superación y nadie queda curado. «Yo todavía estoy ocurriendo.» Es la misma voz que canta en DEAD POLITE, y eso es a propósito: allí es una banda de cinco en inglés haciendo ruido, aquí está sola y en castellano. Mismo timbre, dos formas de estar. Primer EP: FIEBRE.